Tuit racista de un congresista republicano genera indignación de colegas y aplausos de supremacistas blancos

0
319

El representante republicano por Iowa Steve King ha sido duramente criticado por sus colegas este lunes luego de que publicara el domingo en su cuenta de Twitter un mensaje en respaldo al líder de la extrema derecha de Holanda, Geert Wilders, quien con un discurso antiinmigrante y contra el mundo musulmán ha logrado aglutinar a un grupo significativo del electorado. de cara a las elecciones de este miércoles.

El legislador respaldó el mensaje de Wilders de que la cultura y la demografía son fundamentales y pareció sugerir que para “restaurar” la civilización occidental, hacen falta bebés nacidos de familias occidentales o nativas, no de inmigrantes.

Inicialmente, parece que el republicano, conocido por frecuentes críticas al sistema migratorio de Estados Unidos, intenta decir que la civilización occidental no puede ser salvada, o restaurada por hijos de inmigrantes, provenientes de otras culturas.

Para intentar aclarar el tuit, CNN lo entrevistó, y el congresista remarcó lo que había publicado: “Significa exactamente lo que dije”, respondió. “He estado en Europa y he hablado de este asunto… no pueden reconstruir su civilización con los hijos de otra persona. Deben mantener la tasa de natalidad alta, y deben enseñar a sus hijos sus valores”.

Algunos colegas respondieron con dureza los comentarios en los que King respalda abiertamente que EEUU luzca más “homogéneo”.

La representante republicana por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, reaccionó tuiteando que la “diversidad es nuestra fortaleza” y que una sociedad donde todos lucen iguales es una “aberración”.

Lo mismo opinó el senador republicano por Carolina del Norte Tim Scott y su colega de Florida Carlos Curbelo. “Qué quisiste decir exactamente” preguntó Curbelo. “¿Califico como el bebé de otro?”, le preguntó.

Los demócratas también respondieron a la afirmación racista de King. La oficina de la congresista Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la cámara baja, indicó que las opiniones de King son un “vil racismo” que “no tiene lugar en una sociedad decente, mucho menos en el Congreso de EEUU”.

Su colega, el líder de la mayoría republicana, Paul Ryan, dijo a través de un colaborador cercano que Ryan está “claramente está en desacuerdo” y que cree la la inclusión es uno de los valores fundamentales del país.

Numerosos grupos neonazis y supremasistas aplaudieron los comentarios de King vía tuiter o su defensa a lo que escribió en la entrevista con CNN. “Debería ser el líder de la Cámara de Representantes”, dijo Andrew Angling, operador del sitio neonazi The Daily Sormer. “El héroe Steve King pide por la Supremacía Racial Blanca en EEUU”, agregó.

“Dios proteja a Steve King”, escribió el exlíder del Ku Klux Klan David Duke, quien sugirió que el congresista debería presentarse como candidato presidencial para las elecciones de 2024.

El escritor antisemita Hunter Wallace señaló que los comentarios de King apelan al “sentido común”.

La sugerencia de Steve King contradice la historia de Estados Unidos como un país que se fundó y creció conun rol protagónico de los inmigrantes, sus hijos y sus nietos. Muchos de los primeros líderes del país, una vez independizado, nacieron en otras naciones o sus padres llegaron del exterior, algo que sigue ocurriendo en el presente, incluso en el gabinete de Donald Trump.

En los últimos 115 años, entre 15% y 35% de la población estadounidense ha estado conformada por inmigrantes y sus descendientes, y serán esos grupos los que tendrán más peso en el crecimiento de la población económicamente activa en las próximas décadas, fundamental para mantener a la sociedad estadounidense como una de las más influyentes del mundo.

“Wilders entiende que la cultura y la demografía son nuestro destino. No podemos restaurar nuestra civilización con los bebés de alguien más”

¿Se construyó la civilización estadounidense sin ‘hijos de otras personas’?

No. Mucho más que otras naciones en el mundo, Estados Unidos ha sido construido por inmigrantes y sus descendientes, aunque eso no quiere decir que los extranjeros siempre hayan sido bien recibidos en el país.

La inmigración ha estado presente desde la independencia del país. Nueve de los considerados “padres fundadores” nacieron en el exterior: cuatro de ellos en Irlanda, dos en Inglaterra, dos en Escocia, y uno (Alexander Hamilton), en las Antillas Británicas, en lo que hoy es San Cristóbal y Nevis.

Tres de los primeros miembros de la Corte Suprema, cuatro de los primeros seis Secretarios del Tesoro y uno de los primeros Secretarios de Guerra de Estados Unidos, también fueron inmigrantes. Además, entre los hijos de inmigrantes que fueron vitales en la Independencia de Estados Unidos están Benjamin Franklin, hijo de padre inglés, y Thomas Jefferson, hijo de madre inglesa.

El propio Donald Trump es hijo de una madre escocesa, y su abuelo paterno emigró desde Alemania. En el equipo de trabajo del actual presidente están Elaine Chao (Secretaria de Transporte), nacida en Taiwán, Alexander Acosta (nominado a Secretario del Trabajo), hijo de padres cubanos, Nikki Haley (Embajadora ante la ONU), hija de una familia de la India, y Reince Priebus (Jefe de Personal de la Casa Blanca), cuya madre es de ascendencia griega nacida en Sudán.

Hijos de inmigrantes son una larga porción de la población

Un estudio del Pew Research Center señaló que en 2013 había unos 36 millones de estadounidenses con al menos un padre nacido en el exterior, y sumados con los millones de inmigrantes en el país, representan casi un cuarto de la población de Estados Unidos.

A pesar de su considerable tamaño, la cifra es actualmente inferior a lo que fue a comienzos de siglo. De acuerdo a la investigación, en el año 1900, 34.5% de la población estadounidense consistía de inmigrantes o de hijos de inmigrantes. Para el año 2050, se proyecta que esos dos grupos superarán tales niveles, llegando a 36.9% de la población.

Vinculado a lo que dijo el congresista King, las proyecciones del Pew Research Center señalan que de ahora al año 2050, 93% del crecimiento total de la población económicamente activa de Estados Unidos se deberá a inmigrantes y a hijos de inmigrantes. Es decir, sin los “bebés de otras personas”, la economía estadounidense se estancaría considerablemente.

De acuerdo a un informe del Migration Policy Institute, 15.8 millones de niños en 2015 tenían al menos a un padre nacido fuera de Estados Unidos. En California, 50% de los niños en el estado tenían uno o ambos padres inmigrantes. Lo mismo ocurría con 38% de los niños en Nevada y Nuevo México, 37% en Nueva York y 35% en Texas.

En economía y cultura, muy similares a los hijos de padres estadounidenses

El informe de Pew parece contradecir, o tranquilizar, al congresista Steve King: los hijos de inmigrantes se comportan de forma muy similar a los hijos de parejas nacidas en Estados Unidos. Los ingresos medianos anuales en sus hogares fueron de $58,100 en 2012, apenas $100 menos que el promedio nacional; 36% de los hijos de inmigrantes poseían título universitario, por encima del promedio nacional de 31%, y 11% de los adultos hijos de inmigrantes vivían en pobreza, por debajo del promedio nacional de 13%.

61% de hispanos y asiáticos-americanos de segunda generación se consideran a sí mismos “ típicos americanos”; 78% de los hispanos, y 72% de los asiáticos-americanos de segunda generación consideran que la mayoría de las personas puede salir adelante si están dispuestos a trabajar duro, muy por encima del 58% de la población estadounidense total que está de acuerdo con esa frase. En cuanto al idioma, 85% de los hispanos y 82% de los asiáticos-americanos hijos de inmigrantes dicen entender y hablar “muy bien” en inglés.

Veredicto

Todos estos datos dejan claro que lo que sugiere Steve King es una mentira. Y aunque para muchos, las palabras del congresista sólo son una idea absurda, con un claro componente racista y xenófobo –que no se relaciona con el origen de las personas, sino con el color de su piel– consideramos que sí debíamos contrastar su opinión con las cifras y la información histórica que la contradicen.

 

UNIVISION