‘Maduro tiene que buscar una salida negociada’

Walter Márquez, exdiputado y opositor venezolano, visitó La Estrella de Panamá para hablar sobre la crisis económica y política de Venezuela

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Márquez es historiador y profesor universitario, llegó electo al Congreso de los Diputados en el año 1983.
Márquez es historiador y profesor universitario, llegó electo al Congreso de los Diputados en el año 1983.

Con violencia en las calles y con los puentes del diálogo quebrados entre oposición y gobierno, Venezuela afronta uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

‘En estos momentos estamos atravesando una de las peores crisis de la historia contemporánea (venezolana)’, considera Walter Márquez, político opositor venezolano, de visita en nuestro país y que conversó con La Estrella de Panamá sobre la dura coyuntura que vive la nación sudamericana.

Historiador y profesor universitario, fue treinta años diputado de la Cámara de Diputados del Congreso de la República de Venezuela (hoy Asamblea Nacional), llegando por primera vez al poder legislativo en 1983.

Márquez, que además fue embajador en India con el primer gobierno de Hugo Chávez entre 1999 y 2004, considera que la propuesta política impulsada por el actual presidente, Nicolás Maduro, es un ‘fracaso’ cuyos orígenes se pueden encontrar en un modelo de desarrollo que se mantuvo ‘soportado en una inmensa renta petrolera’ en el momento que Chávez llegó al poder con el proceso electoral de 1998 y que cuando cayeron los precios del petróleo no se pudo continuar.

También apunta a que ‘Chávez mantenía una imagen y un liderazgo’, pero el actual presidente no lo tiene y al fallecer dejó un vacío que Maduro no ha sido capaz de llenar.

Afirma que el país se encuentra en una situación de ‘guerra de desgaste’ donde ‘la oposición intenta pasar a la ofensiva’ y señala como un posible escenario una ‘ruptura’ dentro de las fuerzas armadas que puede terminar en una división entre parte del ejército y el gobierno.

En su opinión, la constituyente propuesta por Maduro solo profundizará la crisis y agrega que el mandatario ‘tiene que entender’ que ‘debe buscar una salida negociada’; si no, pueden haber ‘muchos más dramas humanos’.

Otra posible ‘solución’ al conflicto es el surgimiento de un ‘movimiento cívico militar’ para la salida del gobierno, aunque Márquez subraya que la mejor alternativa es la vía democrática a través de ‘elecciones generales’.

DENUNCIA INTERNACIONAL

De acuerdo con el exdiputado, diversos sectores de la oposición han presentado varias denuncias ante la Corte Penal Internacional (CPI), donde se señala al Ejecutivo venezolano por ‘crímenes de lesa humanidad’, pero hasta el momento ninguna de dichas denuncias ha prosperado en la CPI.

Márquez agrega que las querellas no han avanzado por las ‘influencias’ del Gobierno de Maduro sobre el tribunal internacional.

‘Estamos en presencia del control del régimen de Maduro no solo del Tribunal Supremo de Justicia (en Venezuela), sino también de la Corte Penal Internacional’, indicó el también profesor universitario.

Dicho control lo explica con lo que califica como ‘nexos petroleros’ entre el Gobierno de Venezuela y el de Holanda, país que alberga la sede del tribunal, y que ‘permite’ que la CPI ‘encubra a Maduro’.

Junto a Venezuela son firmantes del Estatuto de Roma (instrumento constitutivo de la CPI) 124 Estados, de los cuales hasta el momento no existe denuncia del tratado con respecto a la imparcialidad de la Corte a razón de su sede.

De acuerdo con documentos de la CPI, el único país latinoamericano que se mantiene bajo examen preliminar es Colombia, debido los casos de los ‘falsos positivos’, donde se acusa a militares colombianos de ejecuciones extrajudiciales sobre civiles.

‘EN EL AÑO 2014, EL GOBIERNO UTILIZÓ LAS NEGOCIACIONES PARA ENFRIAR LA CALLE; POR ESA RAZÓN NO CREEMOS EN ÉL, PORQUE ES SOLO PARA GANAR TIEMPO’,

WALTER MÁRQUEZ

EXDIPUTADO DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE VENEZUELA

VIOLENCIA EN LAS CALLES

Sobre la fuerte confrontación en diferentes ciudades del país entre manifestantes opositores y la policía, que ha tenido un saldo de alrededor de una treintena de fallecidos, cientos de heridos y detenidos, con acusaciones cruzadas entre opositores y oficialistas sobre el origen de la violencia, Márquez señala que la violencia debe ser ‘reprochada, venga de donde venga’, aunque identificó al gobierno como el ‘mayor generador de violencia’ por ser el que mantiene el mayor poder de fuego. ‘Son piedras contra tanquetas’, indica el exdiputado, atribuyendo además la escalada de crímenes a los llamados ‘colectivos del gobierno’.

Sobre el uso de armas de fuego desde manifestaciones opositoras, Márquez advierte que no puede ‘asegurar que no se utilizan, porque puede haber casos de gente que las puede usar’, aunque aclara que la proporción de fuerzas de la policía es muy superior a la de los manifestantes y que la confrontación ‘podría terminar si se dieran las elecciones libres’ que se exige desde la oposición.

EL DIÁLOGO Y EL PAPA

A juicio de Márquez, por el momento no existen condiciones para la realización de un diálogo entre el gobierno y la oposición.

‘En 2014, el Gobierno utilizó las negociaciones para enfriar la calle; por esa razón no creemos en él, porque es solo para ganar tiempo’, señala el exdiputado.

El diálogo estuvo acompañado desde 2014 por tres expresidentes —José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá)—, con un fuerte apoyo del Vaticano, y el cual quedó terminantemente roto luego de que la oposición denunciara al gobierno por no haber cumplido los acuerdos establecidos.

En declaraciones recientes luego de su visita a Egipto, el pasado abril, el papa Francisco afirmó que ‘…la misma oposición está dividida’, volviendo a colocar sobre la mesa el asunto de una posible discrepancia entre las fuerzas antigubernamentales, ante un nuevo diálogo con los oficialistas.

Al respecto, Márquez considera que el Gobierno ‘sorprendió al Papa en su buena fe’, que la Mesa de la Unidad Democrática está ‘unida’ y que ha ‘aprendido de los errores cometidos en el año 2014 y 2016 de ir a hablar con el gobierno sin unas garantías de que va a haber un resultado concreto’.

Para el político opositor, ‘el diálogo son los votos y las elecciones’.

Cortesía la Estrella de Panamá